las arquitecturas no siempre
nos siguen después de pincharles
el pezón
lo que mamamos son sólo ficciones
las deyecciones de los cielos
atemorizan a veces a nuestros
fuegos infernales
pero mamamos ficciones solamente
a pesar de que la alegría
muerda y la dietética
actual nos mantenga esbeltos
mamamos con furia
codicia avidez casi fisiológica
aquello que se desvanece
después de fulgurar
divinamente
un infinito de nimiedad
mamas aún
las contorsiones de la materia
nos modelan bellos y tontos
gordos y sabihondos, nos
ponen la corbata de la humanidad
nos lustran el viejo orgullo
arrinconado por los otros,
nos enseñan a pararnos,
a hablar a besar a mentir acaso
sin embargo seguimos mamando
mamas púdica y laboriosamente
ficciones más o menos verosímiles
posibles o absurdas francamente
disparatadas
necesitamos no uno sino mil
motivos excusas escenarios
formas colores
a fin de no interrumpir
esa succión que no alcanzamos
a ver a dónde va, a qué o quién
alimenta en realidad
sí mamas aun
a pesar de tu boca clausurada
cegada por las plegarias
tu boca cuarteada desplegada
y cruxificada por los gritos
tu boca abierta desconyuntada
en un negro foso de avidez
y vacío cósmico
mamas