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las arquitecturas no siempre nos siguen después de pincharles el pezón lo que mamamos son sólo ficciones las deyecciones de los cielos atemorizan a veces a nuestros fuegos infernales pero mamamos ficciones solamente a pesar de que la alegría muerda y la dietética actual nos mantenga esbeltos mamamos con furia codicia avidez casi fisiológica aquello que se desvanece después de fulgurar divinamente un infinito de nimiedad mamas aún las contorsiones de la materia nos modelan bellos y tontos gordos y sabihondos, nos ponen la corbata de la humanidad nos lustran el viejo orgullo arrinconado por los otros, nos enseñan a pararnos, a hablar a besar a mentir acaso sin embargo seguimos mamando mamas púdica y laboriosamente ficciones más o menos verosímiles posibles o absurdas francamente disparatadas necesitamos no uno sino mil motivos excusas escenarios formas colores a fin de no interrumpir esa succión que no alcanzamos a ver a dónde va, a qué o quién alimenta en realidad sí mamas aun a pesar de tu boca clausurada cegada por las plegarias tu boca cuarteada desplegada y cruxificada por los gritos tu boca abierta desconyuntada en un negro foso de avidez y vacío cósmico mamas |