Disparen sobre Asunción
a discreción a bocajarro
a placer a destajo ad honorem
sobre su triste y provinciana
alma de arcilla
Disparen, ya se desmoronan
sus muelles, donde atracaba
la estulticia
se desgajan los palafitos
donde se guarecía el gato
afelpado de su inocencia
se retuercen las articulaciones
estertóreas de su congénita
arterioesclerosis espiritual
rechiflan las coloreadas
flatulencias que almacenaba
su gorda interioridad
Pero también
sean honorables y circunspectos
eleven el solemne canto del adiós
a su agonía grotesco-jansenista
fotografíen el momento sagrado
cuando la paloma políglota
revolotee sobre su mártir carroña
guarden respetuoso silencio
cargado de disparatadas imágenes
masoquistas
ante su frágil cenotafio
aguas abajo traqueteando
en una tempestad apoteósica y nula
No olviden su atareada
peregrinación a través de los reinos
de luz cegadora
del rojo y untuoso fango adormecedor
del interminable sueño de los enanos
los deformes los feos
los oligofrénicos los inválidos
inútiles en general
que llenó sus horas