Fatalidad de lo parasitario en figura y volumen más desarrollados.

Monumentalismo virósico.

Ars erótica de fin de siglo bajo el soporte de lo bacteriológico.

Reducido a la promiscuidad de los antibióticos o a la asepsia de las junturas grotescas.

Bocas absorbiendo infinitamente falos de una humedad sin fin.

Traseros femeninos lastrando como colas a jóvenes acogotados a ellas por la presión del esfínter.

Pétalos de mujeres carnívoras recogidos sobre el chorro de un fauno de los bosques de marihuana.

Dunas blancas atravesadas por algún ciempiés bisexual...