Nació el año de Their Satanic Majestic Request, o sea, el año del lanzamiento del primer disco de Velvet, o de Kaleidoscope, o de Pink Floyd, en Nuestra Señora de la Asunción. O mejor, doscientos años despues de la expulsión de los jesuítas del Paraguay. ( Si quieren, un 5 de diciembre del 67 ). Desde los 15 años ha escapado, una y otra vez, metódicamente, de la casa materna. Durante la última época de Stroessner, ha desayunado cocido negro con cokito en un puesto de control, teniendo orden de captura, no por subversión política, sino por fuga del hogar.

En esas circunstancias, ha realizado los más variados oficios, desde actor en un filme porno con un asesinato real completo en Londrina hasta saltimbanqui de pueblo por las Colonias Unidas, o leñador a destajo en Alto Paraná y profesor de primaria en la patria chica de Artigas. Asistió a los cursos paulistanos de Leyla Perrone de Moisés sobre Lautréamont y de Scarlett Marton sobre Nietzsche y los moralistas franceses, y , últimamente, a lindezas como un seminario Deleuze ( que incluía un excurso sobre el poeta esquizofrénico Leopoldo María Panero ) con el postestructuralista Antonio Tudela Sancho. Ha perpetrado también música noise japonesa - única vanguardia sin rupturas ni evolución alguna rastreable, que en más de 30 años ha "oscilado" descaradamente del más rastrero white noise a un white trash cuadradamente ensordecedor, en una especie de inmovilidad parmenídea - con la banda llamada las "Super Púberes ", bandas sonoras para cortometrajes mal exhibidos y operetas que esperan su representación.

De sus compatriotas le gustan su honestidad en la vulgaridad y su falta de gusto y nula afición al espíritu. Su teoría poética, porque más bien tiene teorías que obra - no ha publicado hasta hoy (octubre del 2002) ningún libro - procede de ese estupor: jansenismo poético, o tener la certeza de la condena por la poesía. La cosa llamada "poesía" como un escudo contra el dinamismo constantemente agresivo de la naturaleza, tanto de la primitiva como de la nueva - el mundo tecnológico.

Sus poemas circulan entre amigos y recitales esporádicos y azarosos. Escribe sin corregir: si sale algo, se queda, gana el estatuto de las existencias silenciosas; si no, va al tacho, y a volver a empezar, como en un juego de cartas.