sermo de San Ildefonso 1777

Sepan cuantos esta carta de noticia vieren..

( 1 doctrina )
lo sápido, lo organoléptico de lo trágico en lo histórico,
o la suma tumescencia duramadre de la cáscara o del casco
en lo posible, que ya fue, en lo difícil, que perdura, en la
sutura entre el argento fluvial y el lodo paracuario, o el reflujo .

( 2 desarrollo)
casta, castizamente las indígenas niñas
ante el rojigualdo león presentadas
la crónica diz cosa de cortesano alboroto
“más desenvueltas que unas putas”,
fagocitandas imágines retornadas a la matriz de sentido original:
púberes reinterpretadas tal bocados aboriginarios
ingresan al centro del ser, y el paráclito del siglo
se reabsorbe en su enésima dispersión,
su enema en adyutorio,
un spray de universal beatitud, una nube
de rocío celestial fumigando un continente
nuevito y oloroso a oro díficil.

no tanto la ceremonia de entrar en la historia, besar la mano,
cuidando no pisar la sombra de la corona ( quemarse el talón pisando).
coexistir enteramente mas torcida, separada, curuvicadamente,
o no existir del todo, para nada. los más fieles sirvientes
– trigueña de la cordillera,
negrito post-payaguá transfluvial de aquí enfrente la bahía nomás –
limando las pezuñas del animal insignia,
fauces abiertas hacia el este,
y tan mudo en la alcantarilla El Yo que aun
desmentir la rebelión presuma.

grafismos duros en papales breves, en bulas menores — dije bUlas –,
en arduas cartas anuas.
omnes insulas et terras firmas inventas et inveniendas, detectas et detegendas
alcanzadas y por alcanzar, descubiertas y por descubrir

la totalidad de lo posible nos abarcaba,
mas fumus inter cétera eramus, uno [nada más]
entre tantísimas cosas. evaporados en inventario oblicuo,
la lista de meridianos nos ninguneó así nomás:
el downtown repintó sus paredes, mudaron hacia acá las dudas de los geógrafos,
jurisconsultos y te’ö-logos se insultaron en sapientíssimo latín.

mamelucos y malucos impetuosos y la relojería del cathólico imperio
se besaron en incendios y sangrantes incisiones en un mapa todavía indeciso.

horrible, sí, pero
¿ y la gloria ?
¿ y la concordia ?
¿y la armonía zipolitana?
¿los arcos románicos de ladrillos de barro local ?
¿la imprenta doctrinal-fascicular para bibliómanos seducidos?

OH LOS TRIUNFOS DEL ESPÍRITU
aun en tan remotas latitudes

[ animárumque sálus procurétur, . . . . <-- un endeca !!
ac bárbare natiónes deprimántur . . . . <-- otro endeca !!
et ad fídem ípsam reducántur ] . . . . <– verso flojo, más bien es un no-verso,

eliminando el ípsam se convierte en un precioso octo:
et ad fídem reducántur
salve oh salve objeto de mi empatía me ’ ’

prosterno, proskinético, de acompasada reverencia inclinante ante tu
praesentia, proenuntio
el cantito en tu honor, la lamaentatio, logo & ritmo, el
‘elevado grito de un fervor hirviente
de tu sirviente que te añora y reclama, del lado aqueste
de la historia – que al otro lado del sol, si ortovacío hubiese,
no te aguantare como el objeto; que de cerca perspectiva
cancela toda gratia . [punto] poesía, como el conocimiento, fúndase en ‘

la distancia, en la pronunciación de la distancia, por gracia
de la distancia impronunciable. la túnica del Dante
por paseos infernales no quemóse, no: ‘ impecable.

pero distancia fuera de poema es artículo de uso, es mecanismo,
es la corriente de Tesla entre el dedo del cadáver
de fauno conquistador y nativa desfalleciente ninfa.

lo cual es falso, es FALSO: el
fauno incrustado en su paisaje ameno mitológico de bosque subtropical
y la que ninfa será por el momento es
indígena morochita y traficable, pues,
la enchularemos y a fascinar las cortes.

o a cardar y cosechar, aguantar el ímpetu del amo.

teoría ad usum, propia y comprimida en píldoras suaves, en bodoques
consumibles, si no en bolitas de resina cannabiácea.

distancia entre el objeto y su aureola de vacío,
su anua carta — ardua ! –, su bulabreve & bolalonga,
allá en las arenas de la realidad, kualunkue sia,
es recíproca, es inversa, es reflexa, es antígena
del sumo afecto azucarado que en poema se sustenta.

pues el objeto es turbio, la cosa hiede, el conocimiento
procede por grados de mordiscos y muescas de silencio y el
caracú concéntrico abdica de su hueso estructural y
renuncia a lo eléctrico de un posible’
isócrono simétrico sin término titilar.

( reflexión )
no hay Amor en estas palabras ni siquiera Conocimiento.
no hay la hermosa Fermosura de la estrellería, por ejemplo,
tan del Cuarenta. ni el deshabitado pez, ni muro desde lejos,
ni revolúcida libertanza ni el drama muchiuniversal subsumido en la
cuestión personal o en la balada a un amor, que todos cantan fervorosamente de memoria.
y luego el glup de la cerveza y el guiño a la otra.

no hay sentido crítico, hubiera escrito ensayo en vez de aquesto.

tampoco hay buenos mensajes, ni alimento del espíritu
( no sé qué es questo dello’ spíritu ).

y es que no hay esperanza de tumbar la sombra del sujeto, el malo de la historia,
que divide la arena de la playa,
romperla en esquirlas felices, no importa que abstractas.
pedacitos de sombrasujeto: no. el todo o nada.

tan dura es la arenisca y el lodo no se le compara, el sedimento.
y si la poesía no importa.. [does not] matter [that] is not poetry.
no toda curuvica es ensamblable.
la materia es tema del poema,
no lo que dice.
no todo el poema es decible.
las morochitas no terminan en su diestro
comportarse ante las cortes. no.
hay más !

pero hay un pero en este perverso discurrir:

la alta mirada de las estrellas — oh Cuarenta ! –
como un halo intenso, el aliento de los espacios siderales
fuera de toda magnitud, inalcanzable:
quizás: no poetizable.
pues intentar poesía es también
trazar surcos, poner límites, enjaular
al animal inquieto que late en su silencio,
presentar bellas plumas y esconder cuchillo y tripas.
carcaza de piel, florida, vacía de su animal habitante.

me duele suponer que poesía es imposible
sin santísimo Ildefonso,
que el sidéreo, por intenso mas amorfo, es
impronunciable.

3

sheane-tér-no-lo-ra-vió-le ”

queshu-pí-mo-a-fa-nar

pero ¿ y la plata ?
¿ lo argéntico de la argentorrealidad ?
¿ la argentocosa ?
oh la poderosa verba sarmentosa.

el segundón del oro juzgónos
perros, inciviles, exterminables seres.

as – que – ro – sos.

pues nóaprenderemos nunca,
ni de la crisis curepa 2001
ni de la matanza de Acosta Ñu 1869.

con el supradicho Sarmien-
nosotros mismos, auersélvs, du-
duvidamos de nos mesmos existirem.

pues perros, paraguayos perros somos.
gústanos la perreidad de serNos perros paraguayos

perroguayos respública o muerte!                                                                            << con el cantito del himno !!

yo lo cantaría con orgullo, después de tanto perro muerto machacado en
las guerras y en la migración y en la utopía,
y en las calles y en las perrerías de municipal sanitación,
en la búsqueda del yvymaraneÿ de cada
día de perro.

perroguayos perropública o perromuerte

sean eternos perroguayos

que supieron perrear

( 4)
recurso’i

disóciome pues del ídem que se deja.
niego toda posibilidad al ego recortado, sus más
caras perso[forni,ni[signi]fi]caciones. alejarse

del punto de vista, meridiano,
del rayo visual tendido entre el ojo y la mera realidad,
el fileteado floral en la coraza militar del otro que nos vió,
que nos desviste con los rayos visuales contrarios. la

razón es que no hay.

¿ y quésloquenoháy .. razón ?

no hay lo que no puede haber, el Ser vertical
proyectando su áurea sombra en las espaldas de la única realidad,
contrarrecíprocamente habemos de todo lo que barroca redundancia
inunda cornucopia y funda una historia.
más límpida o más clásica, pero siempre ‘ macdonalds.

un valle de jauja, un cuento de historia lineal, sin eructos macabros,
sin desfiladeros de roca puntiaguda donde arrojar a los rebeldes
y se les parta el nervio de la nuca, sí, homéricamente.

lo real es como es,
roscadamente separador, filotaxónomo,
condición de tu canto y este pataleo. lo’
real no poetiza, no puede. es la’
corriente, el flujo-hacia-allá, quien teslifica.

paraguayos ! :

rechúlina o muerte.

paraguayas ! :

rebelión o ildefonsiana muerte. porque..

( megáfono, la impostación, la esquina tumultuosa )

¿ qué muerte de cartón, si la veraz, el silente ninguneo,
la mascarilla del silencio doméstico aplicada a las bocas
de las tiernas criaturas, y la tosecita luego del ahogo final,
el pataleo y el pañal que sucio es encontrado ?
¿ qué muerte
*patronal*
si las matronas temerosas escondidas al fondo de la cocina
no pueden canturrear ni mudecer
bisbisean murmuran lloriquean
preocupadas por las crianzas propias y ajenas y no sabidas,
y el silencio que debiera ser de muerte
tan silencio tan grato al poder
hembrosamente rebelde se pregunta
si alcanzará la poca leche para tantos ?

hay estruendo de bombas y silbidos de balas y
llamaradas al abrir la puerta de la nursery,
al trasponer el Umbral de La Historia.

una historia de pañales sucios.

un torcido cuento que no menciona el hipo y los chillidos,

el arrorróminiño cantado entre bombazos.

traza la raya, Ilde –
dibuja el horizonte, Fonso –

marcar el borde con la tiza sulfúrea
de un poder dislocado: de aqueste lado la historia positiva,
las mínimas historias quedan siempre del otro, el patio de atrás
donde agonice, despacito y en murmullos menores,
calcinándose por partes,
el ímpetu y la vis de las hembras, un genus deteriorado, accidental.

no las mates, Eterno Ildefonso, no les secciones la teta si al otro lado caen,
ni las marques como reses — otras hembras a la intemperie,
futuros filetes en el plato del Patrón Ildefonso –

ni madres de postal tanto no las infles
si presentadas del lado rosa de tu raya hedionda.

lo demás es lo divino, sí,
¡ oh Poder ! potencia de San Ildefonso,
pero cuanta menos sangre más estable.

y ninguna púber es puta, oh Poder, sino en tus discursos grandiosos..

no nos mates,
no nos integres al humo.

..grandiosamente hediondos.

las hembras reventarán la nariz del bruto
que pezón cortado quisiera como insignia.
y la lengua carmesí del gualdo león: será el trofeo cortado,
el hipérbaton sangriento. y todas las guerras son una,
resumida en una sola, la siempre perdida.

amén, amén.
yo no dije nada.
yo he imaginado.

las hembras avanzarán, sigilosas y fuertes, pero les falta mucho.
yo quiero ver el borde de esta época, el fin
del incendio. la orla quiero ver de un río límpido,
el beso de verdad, el futuro es
retroceso a lo que importa. lo que importa apenas balbucea, o está todavía por nacer, pero ya ha muerto tanto.

( 5 geografía)

he paseado mi ser hambriento por las aristas de tu paisaje,
Putamadre Patriaputa,
hembrosamente madreputapatria,
invento y socorro de los varones más prudentes,
paseado mi ser ahíto y rechoncho de morcilla cibdadana
por tus ríos calientes y contaminados arroyos
– ay na aquella vaca muerta empecinada en reflotarse,
ínsula de moscas en un remolino que no estaba a ningún lado
de los sabios meridianos alejandrinos –
tus cascadas sulfurosas de tu identidad de patriaputa,
oh madre inimputable,

he mamado tus tetas ácidas, de la ausencia de tu leche,
he relamido el piso intacto de tus baldosas hacia ninguna parte,
oh mierdapatria, lugar geométrico de todas las desesperanzas,

he chupado el sexo de todos tus presidentes
he lamido los traseros de tus mejores seccionaleros
he tragado el silencio incómodo de tus mejores más vistosos indígenas de postal
he olido el aliento y las flatulencias de tus mejores jueputas
los más grandes mandamases, los más pequeños traficantes
los magos que convirtieron el empedrado de barrio en invisible autopista
el ministerio en iglesia, el ejército en corporación de ángeles xifópagos

y tantos confesores profesores defensores tantos

para poetizarlo TODO y retornar rebautizado y contento al
coro de putestades, truenos, y vomitaciones.

mi rebelión de insecto mínimo se arrodilla
oh madre patria
ante la magnificencia de tu represión indirecta,
oh padre matrio,
ante la representación indirecta.

usted no es digno de que entre en la casa,
pero una sola orden de allanamiento bastará para callarnos.

hal-lelú.
hal-lelú.
divinamente estable: amén.

( 5 )
estote fortes..

todo eso fue una pervertida, divertida perífrasis no satisfactoria
para (v)indicar algunos vicios que todos concordamos volverán,
volverán sus discursos a colgar.

estemos preparados, sed fuertes en la guerra, el
néustico reinará otra vez, pero entendiendo
que todo es una perí-
frasis, hipertrópica no satis
factoria en un estilo neo-anticuado.

( 6 )

pero distancia en tiempo contradice vecindad, que fue pactada base del discurso,
un palo malévolo en la venerable rueda de la metonimia: el ‘
hïato es indispensable. ‘el gustito del aliento en el beso,
indicio de la contradicha,
menta, albahaca fresca, el pastito que fue mordido mientras la espera,
el chicle mascado frenético, vacuno, ahora tienen su lugar en
precisamente
la mínima distancia de la adoración. el hïato.

la proximidad del ser, puede que no haya luz, el foco apagado, la
música insinuante, el alcohol y La Sustancia albergan
macerantes en sus frascos mentales
los fetos coleccionados de un parto tras otro.

mamá Historia, siempre fecundada, y tanto macho mostrenco
que mami chupa y él se derrama, em-papa.

las etnias congeladas, feto a feto, nos contemplan,
sí, y qué. qué puedo hacer. es una excusa.

horrible pero amable. no importan menta ni absinto ni mentira ni efectos de sonido. los
fetos, los nonatos, sus sabores subjetivos. la
proximidad, ¡ ay na che Dios ! la proximidad..
nunca subiecta.

pero perífrasis somos, anticuados,
oh mis primos rapái, mis hermanísimos curepas

hermanos soberanos somos
teratópagos
como si nada intercesivo intermediara entre las nadas que somos,
nihilópagos.

( 7 )

y es que los varones están en los toldos en pelotas,
y las mujeres: sus pechos los mejores que he visto.

¡ ífrasis ! ¡ per – ‘ífrasis !

Son alegres, vivaces y halagüeñas, y sus palabras dulces .
púberes, pues, las niñas presentadas al imperio,
dulces de palabra, maguer incomprensible,
mas quién se fija en lo semántico
cuando el Ser se muestra henchido en los Pezones. entonces

el comercio se hincha de ganancias,
florecen los distritos de luz roja, y las Cortes
sueltan sus dineros, los mercados
abren nuestros culos.

( 8 )

la autos-
copía transistorizada ( trans – historizada ) que biblio-
tecomanía revisiona y calcula . el indígena no ex-
iste mas que por proyecciones del presupuesto en oscuridad . que por
arte, por ficción, por magia son lo que
biblios diz que tecan. cétera,
cétera otra vez, fungus.

¡¡ et !!

( 9 )

todos los indios viven en pequeñas sociedades que no comunican con otras,
donde todos se conocen y ven continuamente,
no hay motivo para que tengan vergüenza unos de otros,

por consiguiente:
no hay entre ellos vanidad, ni lujo, ni los demás afectos vivos que produce la vergüenza

Azara ( después de Colón, a la mano izquierda) dixit.
casi , casi un neo Espinosiano pre-‘Espinosa.

( 10 )

sí pero qué, como si tal cosa, como si importara, qué lo que tanto, ish,
para cuándo la vida y qué onda . el peri-
frástico retrocede ante el néustico y el trópico. lo argéntico del discurrir
concilia el discursito paragua con el ancho, uropeizante cantito.

y en tu ventana al mundo, oh perro paraguayo exterminable, sarnoso, sarmentoso,
tu propio gua’a multicolor es ausente. mas
um brasileiro de dinheiro famento
traz otros dois, – portuñol nunca ! abajo la diglosia imperialista ! –
– ¡ Tordesillas ! ¡ Tordesillas ! ¡ acá hay un lusitano ! –
y así la progresión geométrica inunda. desborda. no hay
quien entienda que no hay lo que no hay, la realidad
supura sus ideaciones. ¿ o es al revés ? yo creo que es al revés.

de todos modos: cétera sumus, post Inter cétera
pero con ímpetu y estilo, pues lo
demás humea. ¡ Ildefonso ! ahora que hay
bandeirantes más al sur que hacia el oeste:

traza, don Ildefonso,

traza tus límites y descansa pero con un ojo abierto,
un dedo en el gatillo.

desde las altas cumbres, al norte, de donde pende el hilo exacto
de tu arte cisoria, tu cirugía preciosa,

hacia el sur nebuloso, informes contradictorios,
si el Carapá o el Ivinhema son el mentado río Ygurey:

chozas, tribus, ciudadelas, habitantes y manadas
y sus enteras teogonías y generaciones de muertos
saltan la cuerda vibrante de un poder juguetón,
un par de potencias que no son naturales.

el oeste no existe, Fonso,
no puede ser que avancen, Ilde, los demonios lusitanos,
no hay un estribor posible bajando el río desde Coimbra
hacia la capital picoteada de cuervos.
y los curepas son apenas
la sístole de una obsesión paraguaya.

siempre estuvimos solos.

mas la derecha contempo ya tres centurias oprimió.
ménin, áelde,
canta, oh Ildefonso, ¡ canta !
del morocho payaguá precioso
que la bahía separa
su cólera furiosa, su no saber qué hacer,
su lento adiós, desesperado,
que a los lanceros infinitos males causó — etcétera, claro, humeante.

( 10 alio modo )
con la mejor de tus uñas
has de rascar el barro de la rueda de cualquier carreta
salida de Santa María de la Asunción
móbil tan henchido del Ser como una de las navas primigenias
llegada a la que fue la Ciudad de la Santísima Trinidad y
Puerto del Buen Ayre y las partículas del barro susodicho
las esnifarás con deleite y con altísimo estupor.

patriotas alineados ! un paso al frente !
saboread la primera droga del continente amanecido !

honras al animal anónimo que tiró de la carreta
más que a tu idioma y a tu tribu, juntos.

te apartarás de cualquiera al otro lado del meridiano
que insista con el cantito con el discurso herético !
de q’ estas palabras son
otra no satisfactoria perífrasis. la Historia es Verdadera, ¡ ISH !

y mientras alambicados estos
que susurró versos Talía
en tu oreja hambrienta fluyen
huyen los siempre no, los ‘nunca
‘representados.

( 11 )

¿ y hemos hecho todo lo que esperaban de nosotros ? ¿ no
falta nada, está completo ?
hay alaridos y murmullos que no concuerdan
con el lacre original, sellado y violentado por los mismos primordiales;
hay gemidos y lamentos asordinados que rebotan del estuco del techo,
inscripciones tachadas contradicen la secuencia de oficiales glorias
con la mención de asesinatos espontáneos y muertes ceremoniales
( incómodas, yo agregaría . pues muertes hay que son comodísimas, un favor del cielo )

pero la sospecha está fuera de sospecha, como una cigarra nueva fuera
de su piel ya muerta. ¿ o es que el privilegio de poetizar
pagar debiera sus impuestos? lo terrible de no saber la verdad
consiste en saber que da lo mismo. pues: hemos hecho lo posible –
si no lo que esperaban de nosotros, lo posible fue hecho y lo imposible
si no intentado, al menos en los cálculos entraba como un peso’
intolerable y con rostro definido’ — y hemos mirado.

hemos mirado, yo he mirado. ‘aquella mujer
con la falda azul y la coronita de diamantes de vidrio
también ha mirado y dizque nos mira todavía.

pues la conjugación es maquinal.
hemos tenido el coraje & el chicle de menta de mirar,
el pororó salado en las penumbras con el lente 3D.
pero mirar no basta. el mirar también es maquinal.

la piel de cigarra, bolsita de polietileno desechada , lista para albergar
un parácli-digo-un parásito oportunista delicado y sutil, un gusano de lodo y
luego se verá qué reproduce. si más lodo, que al menos huele a tierra,
o más plástico, mímica del lacre. ninguna,
pero ninguna de estas afirmaciones debería convencerte. y si’
te convencen, no es mi culpa. ni la tuya.

( pausa dramática )

el sentido es automático pero el discurso procede por equívocos,
ritmos y digresiones del tamborileo de dedos ansiosos sobre la mesa
de un banquete repleto y chorreante.
cuando en el verso cuarto
dije “reflujo” quise decir: oscilaciones,
ir y venir del posible discurso entre el payaguá, segunda vez nombrado, y el
peleida ése :’ akiles,’ ídem.

ninguno ha sobrevivido,
pero cada uno a su manera.

maneras son importantes.

(11 bis)

qué tendal de heridos inocentes
qué montón de muertos enterrados
qué sufrimiento al pedo
qué intromisión del santísimo monflórito
qué bellas letras tan iluminadas
qué museo de mentiras
qué linda es nuestra tierra cuando el sol saliendo está
qué asco no saber qué hacer con el asco

( 12 isorritmo de 1 )
lo rápido en lo metonímico de lo mítico a lo clásico,
si es que quedan estructuras todavía que leídas no den asco,
en lo posible, que no es, sinalefa prohibida en el
hïato entre peleida y payaguá, que toda mi escritura no resuelve,

pues, lo’’

mínimo y lo imperceptible, lo infinitésimo, núcleo y
tesela de la voz, del encantamiento de salón, de los biendecires de poesía.
el silencio es el ruido blanco. el resto, lo eterno, el humo neblinoso al
atardecer, fogatas al costado del camino arenoso y el aroma
de hierba seca y bosta quemándose
marcando la projimidad de mundos vegetal y animal.

quizás lo eterno. en el medio’
está la cosa que te preocupa, fuera de tu pecho,
externizada como un corazón extirpado, casi un
segundo yo que late: en cuál
de aquestas percepciones fundar tu oficio, símil, paralelo al canto de las
lejanas ranas que marcan el límite de lo conocido. quizás un cuento popular balcánico
resuelva la indagatoria de cuál camino has de tomar, por regresar intacto
al origen de tu propio cuento, o al fondo de la cuestión: si es posible regresar
no habiendo del todo salido. no hay huellas tuyas en este camino. o al contrario,
todas irradian desde tu paso inicial : yo sé que así quisieras.

pero no.



mejor te esfumas conmigo. cétera, te dije, la bosta seca
da tan buen humo, y las ranas felices
apenas necesitan sentido del olfato y de la vida
sumergidas y alegres en sus coros de burbujas.
sus horizontes no coinciden, pues,
con nada que conozcas. aquí hay un límite brutal,

enorme.

( 14 )
hos emói dokéi

entonces el encuentro cara a cara, el hïato admite un enfrente.

cuando la esdrújula se ayunta a la esdrújula y repite el ritmo del verso es-
canciado y asonantan juntas el eco del enésimo,
padre del padre del jocosamente dicho endeca,
entonces cara a cara el enfrente encuentra al hïato.

y así lo nombrable retrocede, toma impulso y
se instala. el gusanito lodoso.

este provinciano del norte del Bermejo,
hasta las rodillas manchado de tierrra colorada,
¿ no se parece en algo a otro que no es el curepí porteño ?
o esta india morocha con el notocordio torcido por la carga del crío,
¿ no pudiera haber sido bisabuela mía o tuya?
y si la historia shama a tu puerta como una shuvia intensa y caliente,
¿ debieras contestarle con otra cosa que ‘
curepí ndoikéi ? ‘ así ‘’

paréceme pero conmigo disiento.
‘el ‘enfrente’ se escapa. el corazón externo,
salido de sitio,

se apaga.

( 15 )

vuela alto, mi canción, mi carta de noticia:
y dile al mundo que JM nunca estuvo aquí,
que no te hizo. el humo
se traslada de lo real a la canción,

se muestra.
prefiero no mirar ante el horror.
el alto Olimpo es tan . . . ’’ seductor, tan in-’’

vitante.

( 16 )

mirar la rosa hasta pulverizar
el verso que menciona a la rosa.

pulverizar la rosa y no mencionar
la rebelión escondida en el verso.

una anticuada perífrasis, una secreción del aparato versicular
embrolladas terminaciones nerviosas y pequeñas giratorias glán-
dulas, chisporroteo de cables que conectan trocitos de realidad con
fantasmas de la ( ¿ ) peor ( ? )esquina de la historia. nada se compara
contigo –
oh-oh-oh, nothing compares with you.

pero los versos subsisten sin rosa sin nada.

porque la rebelión,
según susurra lo nombrable,
[ ex | cons | ins | . . . ] iste …

no es corazón, es’ un’ versoma.

¿ cómo dar así la teta a las crianzas
que esperan del otro lado de la frontera recién trazada ?
las putitas de la corte ya no pueden dar de mamar.

Ildefonsooo! precissa dar aqui alguma ajuda.

( 17 )
comida pues que fuenos la franja entre Bermejo y Paraná,
y allá por Misiones también, y puede ser, o no,
qué lo que tanto meridiano y paralelo;

los habitantes tan semejantes a nosotros, porque éramos ñandéva, de nosotros,
distanciados fueron y sus hijos se parecen a los nuestros pero indicios hay
de mutación geopolítica . la historia con hache grande, ENORME,
manda y es exacta en el arte quirúrgico
de enaltecer sus amados, favoritos.

esta orilla, mirando desde la otra, es `
una quebrada, torcida posibilidad,
oh mi cuate Tordesillas,
teoría lanzada al aire, un imperial estornudo contenido, el tímpano revienta y
desde ahora sólo escucharemos lo que viene de un solo lado.

o es alguien desconocido que tose, apoyado en la baranda de la barcaza,
mientras uno mira y no ve la
rojiza oscuridad del poniente sobre el río.
la barcaza obediente vuelve al muelle.
¿ y cuál es este río ? porque nadie que firmó la permuta,
menos aun nadie que derritió el lacre y lo presentó a Los Grandes,
nadie sabe dónde queda el río Ygurey,
o todos sabíamos qué — pero no dónde,
cuándo — pero no durante.

‘es duro saber que ahora mismo el
sol se hunde en otra latitud, desconocida,
que La Permuta menciona pero nadie ubica ni señala;

que pudiéramos estar ahí sin saber,
que otros que no sabemos ya conocen.
que nos han ya clasificado.

el desconocido que antes tosía es ahora hombre al agua,
‘o es que ahogóse en el trayecto, mucho antes. probablemente, pobrecito,

para adecuarse, en plena oscuridad, al dónde.

( 18 et cétera )

alguien pregunta / si los numeritos entre paréntesis / débense leer cuando esto se lea.

la respuesta es evidente. ¿ hay un orden en el mundo ? ¿ la didascalia tiene voz ?
no es necesario que al uno le siga el dos, pero harto sabemos
lo que el azar puede abolir en represalia.
d’este cognoscimiento depende lectura
de todo materiral que paréntesis contienen, o este relleno de la piel reseca
de la cigarra ausente

¿ qué breve contenido puede subsistir en la burbuja
que desesperadamente asciende hacia la plenitud del coro
si no hay un coro que le espere ?

: moscas, nada más que moscas.

nil nisi ’: es evidente, no
necesita demostración que’
solamente Lo Divino o Lo Real Actuante en Su Nombre
puede ser estable porque desde Ello

fuimos trazados, torcidos, cubiertos y descubiertos fuimos,
rayados y definidos, expuestos y escondidos.

aquellas púberes en la Corte,
más desenvueltas que unas putas.

ninguneados y exaltados como lo que no somos,
el otro extremo del bastón de Realidad..
su potencia nos inunda, el sobrecito de la cigarra explota.

porque ‘
Ello debe ser eterno para eternizar

el chapoteo en la charca, la pequeña natatoria nada en ‘
que nos ahogamos, vestigiales e hílidos.

( pauseabunda náusea = = nauseabunda pausa )

la moraleja es : lo que vive y se esconde entre paréntesis
sugiere protofuerza. pero moraleja es excrecencia,
NO ese corazón arrancado.

( 19 )

así termina este sermo de la Permuta, dicho de San Ildefonso,
contrariamente a su epónimo Trattado, que
subsiste y se perpetúa en el aire de familia,
tóxicas varianzas de la Familienähnlichkeit,
de los avérnicos paquidérmicos intemporales hermanos

de Tordesillas, de Cotegipe, de Itaipú, de TantosOtros

mutando metástasis mediante en
tanto laudo y arbitrio menor y jurisinconsulta jurisimprudencia.

no hay ‘horror en estas palabras, ni intención de humor.

ni el grosso quidproquo del rencor. ‘hay ‘otra cosa.

moraleja, ya explicamos, tampoco quiere haber,
de – sa – so – siego sí, ‘es posible – pero apenas.

hay ‘otra cosa .

sepan pues cuantos este sermo escucharen y leyeren
que certeza sí hay : ‘que

‘inter cétera’,
téssere’
tesséllaeque’
súmus .

( .toser aquí, una o dos veces, queda tan bien. )

lo demás – ¿ acá ? ¿ nosotros ? — será inestable — ’ ’ ’ ’

será inestable — pero
( ¿será? )
siempre.

en memoria de Ignacio Servián

sermo del ex-matrimonio Arnolfini – v 1.0

mujer!, despertate !, que si por tanto querer pisar el domus marital
abandonaste las sandalias de madera, el perrito
se está por orinar encima, él tan fiel guardián, representante.

que las frutas en el alféizar, mujer!, a quién se le ocurre, abandonadas
a la radiación del cielo, carísimas naranjas a punto de pasarse y
la escobilla colgante espera que las pompas pasen.

¿ o instrumento es quirúrgico de raspaje y limpieza interior ?

la santita devota ruega por la higiene
que el híbrido monstruito amenaza, pero sabemos
que el lecho adyacente es un mueble para recibir visitas.
todo lecho lo es, mujer !, pero ..  ¿ qué tanto ?

testigos por reflejo hay que ven tu panza enorme,
¿ estás o no estás embarazada del rico comerciante ?

toda la escena indirecta, especular, a ojos de los testigos.
luego no hay real fidelidad ni perro natural,
ni lejanas naranjas ni alfombras caras. ni lecho.

la sacra pasión, en diez escenas, impide cualquier desvarío de exegeta,
el límite establece al testimonio de los asistentes, los
purísimos testigos. no puede difundirse la noticia.

un espejismo, un
circular reflejo combado:  no es posible el embarazo.
la única vela prendida está del lado del señor,  por si alguien dude. es

su metáfora potente.

las naranjas son del sur de Europa, soleada y vital,
metonimia de otro – pero ausente !

y ningún anillo está en el dedo conveniente o apropiado.

don Arnolfini, mi cuate: divorciate ! o mande usted pintar

un epitafio –  de su estirpe.
por ejemplo: éste.

http://www.nationalgallery.org.uk/paintings/jan-van-eyck-the-arnolfini-portrait

(
Este texto es prueba evidente de mi fracaso para LEXEMA. Es el núcleo de un texto un tanto más largo y enrevesado, pero que debería ser dicho con palabras del enorme léxico Lezama, y, por consiguiente, con algo del sabor, del jeito, de la onda del maestro José LL.

Reconozco que no supe encontrar el tono y las palabras equivalentes para decirlo *lezamianamente*. Cosa difícil !

Pero al menos les muestro el núcleo, casi un apunte.
)

esos ojos, más puros que los míos

Quiero ser algo sentimental y [re]citar a Neruda:


Mi perro ha muerto.
Lo enterré en el jardín
junto a una vieja máquina oxidada.

Allí, no más abajo,
ni más arriba,
se juntará conmigo alguna vez.

Ahora él ya se fue con su pelaje,
su mala educación, su nariz fría.

Y yo, materialista que no cree
en el celeste cielo prometido
para ningún humano,
para este perro o para todo perro
creo en el cielo, sí, creo en un cielo
donde yo no entraré, pero él me espera
ondulando su cola de abanico
para que yo al llegar tenga amistades.

Ay no diré la tristeza en la tierra
de no tenerlo más por compañero
que para mí jamás fue un servidor.
Tuvo hacia mí la amistad de un erizo
que conservaba su soberanía,
la amistad de una estrella independiente
sin más intimidad que la precisa,
sin exageraciones:

(…)

No, mi perro me miraba dándome la atención necesaria
la atención necesaria
para hacer comprender a un vanidoso
que siendo perro él,
con esos ojos, más puros que los míos,
perdía el tiempo, pero me miraba
con la mirada que me reservó
toda su dulce, su peluda vida,
su silenciosa vida,
cerca de mí, sin molestarme nunca,
y sin pedirme nada.

Ay cuántas veces quise tener cola
andando junto a él (…)

Y no hay ni hubo mentira entre nosotros.
Ya se fue y lo enterré, y eso era todo.

[Neruda : Un perro ha muerto.]

Brunito

autorretrato: cabeza hueca

cruel tomógrafo, cruel

de umbilico

Como soy perezoso, me limito a copiar parte del email que le envié a Pablo Maire, apenas, apenas había terminado de leer su hermoso libro Ombligos (*) en una especia de editio princeps en pdf:

Y es sobre Ombligos lo que sigue.

Me pareció:

1 ) delicioso
2 ) sorprendente
3 ) mágico
4 ) inteligente
5 ) delicioso
6 ) inquietante
7 ) con mucho humor ( cosa que los poetas ’serios’ ni se imaginan frecuentar )
8 ) trágico
9 ) a veces incomprensible
10 ) delicioso
11 ) exquisito
12 ) brutal
13 ) personalísimo
14 ) único
15 ) delicioso

y otras cosas más, pero con esto te darás una idea.

Espero que lo publiquen pronto. A Pablo lo encuentran acá.

(*) Notar que cada poema contiene, por lo menos una vez, la palabra ‘ombligo’.

sic transit..

Alguien me escribe:

Ayer ví un librito tuyo (Postales de Bizancio), otro de Kanese y otro de Monserrat Alvarez en un “Todo por 5.000 gs!” de una librería del centro.

Snif !

Pero bueh, al menos, en buena compañía..

Por aquí tenemos a Jorje Kanese; a Mon Tsé no la hemos capturado, aún.

O quam cito transit gloria mundi ! - De imitatione.., 1,3,6

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escolio:

worüber man nicht schweigen kann, darüber muss man sprechen..

und sprechen..

und sprechen..

und sprechen..